Una de arena, una de cal

Después de un verano exento de lluvias, los agricultores muestran su preocupación por los efectos de la sequía en nuestra zona. Además de verse afectados los cultivos, el volumen de los embalses y cauces de los ríos empiezan a ser motivo de intranquilidad.

Ante esta situación nos encontramos como suele decirse con una de arena y otra de cal. Celebramos la hasta ahora buena campaña del melocotón, en cuanto a calidad, que debido a la ausencia de lluvias está siendo excepcionalmente dulce. Sin embargo, otros sectores como la almendra están siendo duramente castigados por esta sequía tan extrema, viéndose afectados no solo los frutos sino también los árboles.

Como siempre, mirando al cielo, esperamos que siga sin visitarnos el pedrisco y recibiremos con los brazos abiertos esas tormentas que llenen nuestros embalses y preparen nuestras tierras para las próximas cosechas.